lunes 9 de noviembre de 2009

Novia virtual

Convención de victimarias

Novia virtual

Degnis Romero

Eso de tener una novia virtual significa un avance tecnológico no soñado en épocas pretéritas; en particular, por las peripecias que se sufrían antes de que apareciera la nube cibernética, pues esta se convierte en una frontera restrictiva de las exigencias que acostumbraban hacer tales arrejuntes.

La del campo quería que la mudaran pa’l pueblo, la del pueblo para la capital y la de Caracas para USA o Europa. En cambio con Internet ya no se pueden poner en ese plan, ni siquiera hay que estar comprándoles casa para que después lo boten a uno cuando les de la gana, como le ha ocurrido al pobre Claudio Nazoa, a quien, según sus propias palabras, lo han desalojado once veces de igual número de apartacos.

Ese no es ni de cerca el récord en tales lances y paso a demostrarlo, si la memoria no me falla, a riesgo de ser crucificado: A Fabiana le monté choza en Parmana, a Laura le paré rancho en Cantaura, a Aurora le salió casa en Carora, a Flérida me la llevé pa’ Mérida, Jacinta me quitó una quinta, de Tatiana es el PH en La Castellana, Marcela se quedó con la parcela, Verónica vive en Santa Mónica, Antonieta me llevó la camioneta, a Patricia le puse su franquicia, Amalia emigró pa’ Italia, a Lucrecia la mandé pa’ Grecia, a Anaís le salió París, a Abigaíl la ubiqué en una favela de Brasil, Alejandra se pasó’e malandra, Blanca quiso Salamanca, Eloísa me quitó hasta la camisa, Carlota me sacó una pelota, con Caridad repartimos por mitad, con Enriqueta perdí hasta la chaveta, a Brígida no le di nada por frígida, Esperanza me vivió a ultranza, Imelda me volvió golilla, con Fátima quedé dando lástima, Filomena me puso a pasar pena, Inmaculada dejó una hinchada, Irma me falsificó la firma, Ignacia no dijo ni gracias, Gioconda me robó en buena onda, Rosa se la daba de sabrosa, Rocío armó tremendo lío, Yolanda acabó con la parranda, con Guadalupe pasar trabajo supe, Pura me llenó de amargura, con Teresa perdí hasta la cabeza, Violeta quería una avioneta, Sara fue la que me salió más cara, Samanta se la echaba de santa, Zaida me echó una lavativa, Betsabé no me quiso volvé a vé, Valeria era la que estaba de feria, Renata casi me mata, Teodora era una abusadora, a Bartola le hice la nariz y las lolas, Columba casi me lleva a la tumba, Aminta me quitó la finca, a Violeta le tocó una bicicleta, Brenda se llevó todas las prendas, Lucía me citó en la policía, y Fabiola me dejó pelando gajo.

Con esa lista aseguro la entrada al libro Guiness, pero el esfuerzo mental me hizo perder el hilo del cuento que retomo: Ahora el ciberespacio se convierte en destino único y ubicuo, no hay más allá; con la ventaja de que cada quien se conecta desde su casa. ¡Cero invasiones de aposento!

Otro gran avance que anda revoloteando, como la paloma de la felicidad, en muchas mentes hiperrealistas y que representará un salto cuántico para la humanidad, es cuando la tecnología permita utilizar los sentidos faltantes: olfato, gusto y tacto, a través de las computadoras.

A partir de allí la mujer, criatura más avanzada de la naturaleza, creará una nueva fenomenología paradigmática y una novedosa ontología existencialista para dejar al tipo sin una puya. Una especie de ambiente que disfrace la hostilidad en sus intenciones de quitarle los churupos; así como hacen en Las Vegas, donde montan una parafernalia ilusoria para que Ud. se sienta feliz y contento mientras el casino lo atraca.

Un ejemplo palpable del proceso evolutivo que han experimentado las damas durante los últimos cuarenta y dos años, se desprende de estos diálogos femeninos en la UCV:

Año 1967 – Cafetín de la facultad de Farmacia.

Mengana: – Si tanto te gusta ese tipo, ¿Por qué no se lo dices?
Fulana: – Porque me gusta amarlo así, con la secreta dicha de saber que no me quiere.

Año 2009 – Quiosco de la facultad de Derecho.

Zutana: – ¡Mana, te rasparon! ¿Qué vas a hacer con tu vida?
Viviana: – ¡Tranquila, pajúa! Yo tengo controlao al tipo que me mantiene, y si se pone cómico lo dejo en la carraplana.

martes 3 de noviembre de 2009

Amores foráneos

El políglota universal

Amores foráneos

Degnis Romero

Los gurús del tema afirman que no ha existido una forma más rápida y efectiva de aprender idiomas extranjeros que empatarse con alguien cuya lengua materna sea la que interesa. Se dice que ese ‘método’ tiene ventaja doble, ya que también se involucra el amor, que, como se sabe, es el idioma universal. Por tanto, se cumple la filosofía de Alberto Arvelo, con aquello de: Coplero que canta y toca/conjuntas ventajas tiene/toca cuando le da gana/y canta cuando le conviene.

Además, aconsejan tener siempre presente evitar, a toda costa, relaciones sinérgicas donde el todo es mayor que la suma de las partes; o sea, donde 1+1>2, porque el tripón resultante impide seguir aplicando la eficiente metodología.

Los expertos en estas lides, y que han resultado políglotas con el correr de los años, recomiendan comenzar desde el liceo incursionando con la lengua italiana, porque se trata de la colonia más abundante en el país y porque al tener raíz latina se facilita el aprendizaje; además, se elimina bien temprano tener que cargar con el estigma planteado por el Dr. Octavio: ¡El que no habla italiano es un bárbaro!

El portugués debería figurar como segundo idioma, ya que se adapta a las razones expuestas anteriormente. En este caso, los conocedores sugieren búsqueda en fuentes de soda, abastos, panaderías, etc. Si se corre con suerte, las clases estarán aderezadas con cachitos, pastelitos, etc.

Para aprender francés hay que inscribirse en un cursito, porque a pesar de la raíz latina no es tan obvio el graznido (como ejemplo se puede tratar de imitar a Edith Piaff diciendo
Non, je ne regrette rien). Lo primero es saber decir: je t’aime (yetem), y entender las posibles respuestas: moi aussi (muaosí) = yo también, o tu es fou! (tuefú) = ¡t’as loquibambia!

El inglés es obligatorio aprenderlo. Antes era más sencillo porque se podía viajar a Miami los fines de semana (en tiempos del 4,30 y del ta’ barato, dame dos), meterse en un night club de Coconut Grove, ubicarse en la barra para, en menos de un minuto, tener al lado un excelente espécimen de estirpe cubana, buscando conversa de carácter trilingüe.

Ahora para darse una escapadita norteña hay que contar con Dios y su ayuda. Además, los gringos y británicos están corríos de este país, por lo tanto ya ni siquiera se ven los tours en las calles de Caracas pa’ echá una lenguará.

A medida que se incursiona en otras lenguas, los eruditos en la materia dicen que la cosa se va poniendo más y más pelúa, porque aparecen sonidos nuevos y complicados; pero ponen como ejemplo emblemático de la efectividad de esta práctica el caso del personaje Danza con Lobos, del film homónimo, donde el tipo aprende a hablar sioux en un 2x3.

Para aprender alemán, además del curso, está la opción de visitar la Colonia Tovar los fines de semana, comer un plato de eisbein mit sauerkraut = rodilla de cerdo con col agria, en un restaurante típico y tratar de establecer contacto cercano del tercer tipo con descendientes de teutones. (Por cierto, se acaba de descubrir el ADN del cerdo. Cero política).

En el caso del árabe, toca enredarse con gente del negocio de shawarma, de ropa, zapateros, amoladores, etc.

El chino se aprende con gente de los restaurantes, de abastos o de tiendas diversas y cada vez más numerosas.

Para aprender japonés hay que inscribirse en un curso y tratar de deslumbrar a quien lo dicta, porque es difícil conseguir nativos de ese país por estos lados.

El ruso se puede aprender ligando con alguien de origen eslavo que dicte cursos o que entrene atletas criollos para hacer buen papel en los juegos olímpicos.

La cosa se complica con el mongol, sueco, húngaro, etc.; ya que no hay cursos ni abunda gente de esa por aquí.

Los entendidos en esta forma de aprendizaje dicen que el quid del asunto es el contacto físico entre las partes, o sea, aprender por ósmosis. No sirve el satélite por aquello de Ismael Rivera, Satélite Llamando a Control: ¡No responde!

martes 27 de octubre de 2009

Día de júbilo


ESTA PÁGINA ESTÁ DE JÚBILO EL DÍA DE HOY
BRINDAMOS A LA SALUD DE LOS VISITANTES
Brindis en rreloj.wordpress.com

ALGUNO(A)S NO AGUANTARON LA MECHA
Borracheras más increibles del mundo

BRINDIS POR LA TRILOGÍA VALLEPASCUENSE
(LOS ORIGINALES):
BELKIS MORENO
FLOREMMA SALAZAR
NICOLAS SOTO
Brindis en indecentesrock.es

GRACIAS A TODOS POR SU APOYO Y PACIENCIA!!!

sábado 24 de octubre de 2009

Nostalgia llanera

La lavativa de monte adentro

Nostalgia llanera

Degnis Romero

Otra vez me dan las cuatro de la mañana sin pegar un ojo, a causa de ese mal agobiante y recurrente que me ha dado por llamar el periodo, el capítulo nostálgico, o la lavativa.

Hace ya varios meses que no voy por el llano y me enfrasco (no tan sólo en sentido figurado, ni como cita literal, sino de forma real y tangible) en el recuerdo de mi tierra, con el acompañamiento de golpes joroperos de arpa y bandola.

Mi nivel de inspiración es nulo; prueba de ello es que repito insistentemente las tres palabras: Vaca, Gandola y Perrita. En tal contexto, hecho mano de los mails enviados a las trilogías (extendidas) vallepascuense y tucupidense, que son víctimas, a juro, cada vez que sufro la patología aludida.

A esta hora percibo una alteración en lo que Roger Penrose llama la biofísica cuántica de la mente, que me hace permanecer en una especie de trance donde aflora un cúmulo de sensaciones cenestésicas. Además, estoy sumido en una semi-inconsciencia como producto de mi dipsomanía crónica. El Gran Reserva me hace oír un eco interno de Elton John:

It’s four o'clock in the morning
Damn it, listen to me good
I’m sleeping with myself tonight
Saved in time, thank God my music’s still alive

Pero mi música es la de monte adentro, por donde vaga mi espíritu realengo vislumbrando el majestuoso paisaje llanero: Rumbos con aroma a mastranto, senderos adornados de cundeamores y cayenas, caminos atestados con enjambres de mariposas sanjuaneras; mientras se escucha el canto de la guacaba, del turpial, del cristofué, del sapito lagunero y de Norah Suárez, en la rocola de Flores, trinando Cuatreros del Chaparral, un pasaje del maestro Juan Vicente Torrealba:

Llano de mi corazón/Tierra bravía
Sólo dice tu canción/Melancolía

Con tal premisa no necesito mucha inspiración, ya que los compases del joropo se convierten en la quintaesencia de un misticismo etéreo, que me conduce a través de sabanas y esteros, provocándome un entrañable embeleso.

Entretanto, resuena la voz de José Romero Bello, ilustre cantautor quien, con el gabán Nuevo Regreso, ayuda a describir la fantasía de tales parajes de ensueño:

Y el gallito entusiasmao/juega con la flor de bora
La garza conquistadora/alza el vuelo soñoliento
Cortando el pecho del viento/sobre la paz del estero
Gabancito arichunero/háblame tu pensamiento.


A la pintoresca escena se le agrega un catálogo de plumíferas donde sobresalen tarotaros, corocoros, chicuacos, pájaros vacos, garzas paletas, tordos, garzas morenas, y se queda por fuera el tautaco del cuento de Luís Fernando Melo.

Además, en El Arpista de mi Tierra dibuja este panorama:

Mi caballo empieza el trote/por caminos polvorientos
Y en el reflejo del caño/se abraza con los recuerdos

Luego se oye el tañío de Ángel Custodio Loyola con Guayabo Negro, un pasaje del colombiano Luís Ariel Rey, con arreglo puro y criollo, que El Renco incrusta en el mismo centro de nuestra geografía patria y de nuestros corazones:

Como se mecen las palmeras con la brisa
Como se mustian las espigas con el sol
Así se mecen también
y se mustian en el alma las espigas del amor


¡Qué buena lavativa con esa mujer! Puso tierra de por medio a pesar del amor sincero. Así son algunas, ponen a uno a pedir cacao: Con el calor de una llama/los recuerdos de tus besos/me van quemando por dentro. ¡Eso da grima!

Después, el mismo Loyola se pone gastronómico en El Carnaval: Arriba muchacho, esto si es lo nuestro. Sabe a frijol, a yuca sancochá, a topocho, a culantro’e monte.

Y sigue con Cajón de Arauca Apureño, obra insigne de Julio César Sánchez Olivo y Lucio Mendoza, que mueve la fibra sensible del gentilicio de los guariqueños alejados:

Hace años que no te veo/Cajón de Arauca apureño
Como te recuerdo aquí/Con cien leguas de por medio


La magia continúa bajo el influjo del Aniversario y, todo sarataco, pongo a sonar nada menos que a Ignacio Indio Figueredo, y Maria del Llano, entonada por Eneas Perdomo:

Y aquí le miré tan linda/Alborotando senderos
Pajaritos cabineros/Serán sus dos pies desnudos


Luego se oye la letanía de Francisco Montoya, con una invitación difícil de rechazar: Vamonos pa’ mi Llanura:

Vamonos pa’ mi llanura/te está esperando mi llano
Para brindarte el aroma/del lirio de su sabana

Juan Chiquito, da estas pinceladas con La Chipola:

Chipolita, chipolita/Mi chipolita llanera
Enséñame los esteros/La sabana y las palmeras

Poseído por los prodigios de la canta criolla y por la profundidad de horizonte en lontananza que dibujan con sus versos, deambulo por la sabana tendida que propone Luís Lozada (El Cubiro) en Malaya un Camino Largo:

Malaya un camino largo/y una luna decembrina
Un caballo volatero/y una sabana tendida

Pero mi pensamiento está de todo menos quieto; me devano los sesos tratando de averiguar cómo se inspira esa gente, porque para mí eso es un misterio insondable. No son suficientes las estampas llaneras, ni los sentimientos que brotan del alma, ni emparamarse con este ron añejo que sólo me hace desvariar y proferir incoherencias de toda índole.

Le toca el turno a Anselmo López y su bandola prodigiosa con Quitapesares que Zumba, seguido por retahíla interminable de vegueros rajaos: El Catire Carpio, El Conejo de la Represa, Juan del Campo, José Gregorio Matos, Jesús Díaz, Wilfredo Vega y Alí Landaeta, entre muchísimos más.

Ya viene clareando, estoy togüer, intento cerrar con un verso pero no me sale nada. Me tomo el del estribo y me arrastro hasta el chinchorro. ¿Dónde está mi cobertor? ¡Este clavo me lo saco muy pronto, en el eje Tucupido–La Pascua!

martes 13 de octubre de 2009

Internet basura


Sociedad en decadencia

Internet basura

Degnis Romero

Internet es un medio de comunicación globalizado donde se puede encontrar casi cualquier cosa, incluso sirve para circular y/o subir contenidos acordes con los niveles de decadencia que exhibe la sociedad en general. A esto hay que agregar el penoso punto de vista de Nietzsche: La decadencia misma no es algo contra lo que se pueda luchar: es necesaria y propia de todas las épocas, de todos los pueblos.

Desde su creación, la red de redes ha destapado una Caja de Pandora cibernética, de donde sale toda clase de plagas: sodomitas, pervertidos, ociosos y aberrados sexuales, que conforman las nuevas Sodoma y Gomorra del siglo XXI.

Por ello se observan manifestaciones displicentes de degradación en los valores, que hacen perder la capacidad de asombro, particularmente en lo que respecta a la ausencia de decoro, pundonor, recato, pudor y todo lo relacionado con moral y buenas costumbres, las necesidades primigenias.

No es que me ponga draconiano, puritano o ante-diluviano, pero este asunto ya agarró visos de cyber-derrape incontrolado en el cual se presenta toda clase de lenguaje obsceno e insolente, aunado a manifestaciones lascivas de baja calaña, revestidas del más puro estilo chabacano.

Parodiando al consultor gerencial Andrés Agostini, autor de: ¿La Medida de Nuestro Desconocimiento?, se puede hablar de que: La sociedad está pagando un caro precio por las acciones indebidas de algunos, y del impacto incalculable de esta lacra social. Es absolutamente indispensable apelar a los valores éticos, no como antes, sino más y mejor que antes.

El mensaje para ese tipo de gente se toma de il Sommo Poeta Dante Alighieri, autor de La Divina Comedia: Considere sus orígenes: usted no fue hecho para vivir como un bárbaro, sino para seguir a la virtud y al conocimiento.

Yo recuerdo que en mis tiempos de patiquín de pueblo uno hacía la corte (pedía empate) mandando carticas amuñuñadas o notas que decían cosas como estas: Si amarte es pecado, no tengo perdón de Dios. Me tienes la empalizá en el suelo. Me gustas más que guarapo con jarina. Me tienes el corazón como palo gallinero. Espérame esta noche bajo la mata’e mango. Te espero el domingo en la plaza. Nos vemos el sábado en matinée, voy a estar arriba en gallinero.

Hoy en día, los piropos a mujeres bonitas suenan así: Mi amor, estás como pa’ llenáte esa barriga’e gente. ¿A que hora abren esas piernas? Me gustan tus ojos, me gustan tus celos, pero más me gusta tu trasero. Regálame tu sonrisa vertical y me convierto en un hombre de neandertal.

Después emergen los adictos a la pornografía, que son especimenes con desviaciones psico-sexuales dignas de tratamiento médico y que esperan que el Papa les haga llegar algún día una bendición Mast-Urbi et Orbi.

Como si eso fuera poco, hay gente que publica a los cuatro vientos cosas como estas: Hombre busca hombre. Busco gay serio, de closet?, cero plumas?, activo o pasivo??, discreto, maduro, educado, simpático, amoroso, con dinero, de gym, de tal edad, de tal parte, de tal palo (tal astilla), etc.

En la acera de enfrente aparecen otras solicitudes: Mujer busca mujer; y las de algunas parejas heterosexuales? requiriendo a alguien para completar el trío, o sea, el ménage à trois de los franceses, o un three way al estilo gringo.

El llano no se escapa a la explotación del avance tecnológico con fines del homo-apareamiento, por ejemplo en
mundo anuncio se puede observar: Busco gay serio en Valle de la Pascua – Tucupido. ¡Barajo el tiro!, dijeran los llaneros de antes. ¡Hoy sábado!, dijera doña Paula, mi bisabuela.

Pero hay de todo en la viña del Señor. Ego sum qui sum y hago lo que me plazca las cuatro estaciones del año:

En invierno me la paso todo tierno
En verano es cuando me entabano
En primavera me da la verraquera
En otoño salgo a soltarme el moño
¡Aysós!

jueves 8 de octubre de 2009

Dama cuarentona


Busco ama de casa con casa propia

Dama cuarentona

Mail a:
degnis@gmail.com

Alona plato exquisito
de tenis es jugadora
pero mucha lavadora
para mi pobre trapito

Busco dama cuarentona
que tenga su propia casa
que sepa amasar la masa
y que no sea tan peleona

No aspiro que sea jai lai
tampoco que sea del cerro
que no ponga cara’e perro
si ando de farra porai

Que no me de con el palo
si llego tarde y rascao
un palo’e caballo frenao
es lo único que me calo

Leche’e burra, lavagallo
quien quita una carterita
no me salga con ñinguita
ni me’stripe ningún callo

Que prepare el consomé
para quitarme el ratón
de once taturos de ron
que es lo que me bajaré

Antes que la hermosura
busco belleza interna
pero que tenga la pierna
repleta de sabrosura

Me valgo de mi buen trato
finura y galantería
le extiendo mi garantía
no soy patiquín barato

Soy viejito pero entero
todavía tengo buen diente
me puedo poner candente
sin bailar en un tusero

No apelo a marramuncia
cero pastillas ni drama
si le salgo mala cama
vaya poner la denuncia

No necesito mampuesto
ni parapeto ni nada
sólo una buena sobada
y me sentirá dispuesto

Cuento con gran gentileza
ayudo a fregar pereto
soy un cachifo completo
y me muevo con destreza

Me gusta montar parrando
con quirpa, con pajarillo
me los paso pu’el rastrillo
a todos contrapunteando

Soy un parejo con gracia
bailando zumba que zumba
disfruto mucho una rumba
en eso me sobra audacia

Bato duro los jarretes
al son de una periquera
recueste su faltriquera
y le paso unos billetes

Puedo ser muy pintoresco
pero no acepto bochinche
mucho menos un berrinche
esto si se lo agradezco

Nadita de matrimonio
mejor un concubinato
zape gato, ñaragato!
meterme con un demonio

Se termina esta porfia
obsérveme entusiasta
sepa que esta subasta
no es para sacarme cría

Si gusta del planteamiento
dígalo y me mudo ya
muévase pa’llá y pa’cá!
arregle el recibimiento!

lunes 28 de septiembre de 2009

El andropáusico


Llegando al llegadero

El andropáusico

Degnis Romero

¡Ahora si es verdad que se subió la gata a la batea y se metió el mato en la cueva! ¡Lo que me faltaba! Estuve en consulta con el urólogo porque tengo achaques que me bajan la energía, el estímulo y la potencia sexual: Sofocos, sudores, escalofríos, palpitaciones, calambres, dolores, apatía, fatiga, inapetencia, desgano, irritabilidad, nerviosismo, mareos, etc.

Después del examen prostático (exento de escarceo amoroso) y los resultados de laboratorio, me diagnosticó una pérdida notable en los niveles de testosterona. ¡Ay, mi madre! ¡Me desgracié! Exclamé, transpirándome la frente. Enseguida puse cara de yonofui y pregunté con qué se comía eso.

El doctor se extendió en explicaciones a sabiendas de mi abuso en andanzas amorosas las 24 horas del día, en particular, la gran cantidad de veces que ellas han ocurrido antes y después de vuelos transoceánicos. Por tal motivo, el llamado Jet Lag (o síndrome de los husos horarios) me ha afectado el núcleo supraquiasmático y sufro alteración del ritmo circadiano. Además, me dijo que estoy bajo amenaza de sufrir un ictus trombótico; pero lo único que logré entender es que mis espermatozoides ya no corren en fórmula 1, que mi cacharro anda a media máquina y que si le aumento la potencia (con sildenafil) corro el riesgo de fundirlo en un santiamén. En ese momento perdí el sentido de la realidad.

Vino a mi memoria una confidencia que me hiciera el papá de un amigo en 1974 (sin sildenafil), diciendo: -Tengo 75 años y mi virilidad se mantuvo hasta el año pasado. Me fui de viaje hace tres meses a España, era la primera vez que no me acompañaba mi esposa, y desde que llegué comenzaron a darse diversas oportunidades de encuentros sexuales que no pude aprovechar. ¿Por qué no me fui antes íngrimo y solo?

La cosa me causó gracia, pero no vislumbraba el profundo drama que eso significaba. Cómo cipote me iba a dar cuenta si en esa época yo vivía un tórrido romance con mi profesora de ruso (más espectacular que la Sharapova) de la Sociedad Amigos de la URSS, en Plaza Venezuela.

Con mis recién cumplidos treinta años estaba en la plenitud de facultades orgásmicas tipo Long Play, condición sine qua non para poder aguantarle el trote a esa veinteañera agresiva y feroz que, para colmo, era ninfómana declarada.

Me daba órdenes indeclinables, en su idioma, que yo no estaba tan avanzado para comprender, sólo le decía enternecido entre jadeo y jadeo: не понимаю (ñe pañimáiu) = no entiendo, успокойся! = ¡cálmate! Ella, extasiada, llegaba al paroxismo amatorio estremeciéndose en complejas figuras de contorsionismo y otras maniobras circenses aderezadas con vodka Absolut, al ritmo frenético del Kasachov.

El médico terminaba de dar sus recomendaciones mientras yo me despabilaba y comenzaba a darme cuenta de la horrible y lúgubre situación en la que estaba metido. Mi fuerza varonil sufría una inminente amenaza de muerte.

¡Cómo me viene a pasar esto a mí!, dije para mis adentros, si vivo soñando con llegar a tener un final parecido al del Dr. Alcocer, en cuyo epitafio rezará la frase: Aquí yace Luís Alcocer, muerto a los 108 años a manos de un marido celoso. Además tendrá escrito con lipstick rouge: ¡Te extraño!

Desde entonces, me la paso enfrascado en una rumba beoda y libertina para tratar de olvidarme del tema, pero cargo metido entre ceja y ceja lo que dicen los italianos. Para mí ya pasó el tiempo de quando il vigore va bene, estoy atravesando la penosa fase de quando il vigore mengua, y dentro de muy poco me tocará el quando il vigore é nulo. Fiel a ese adagio sólo me quedará decir: avanti, sempre avanti.

Estaré andropáusico, pero no me conformo con ser un vejete mantenido a punta de hormonas o funcionar como si usara gasolina de bajo octanaje. ¡Voy a echar el resto! Me empato con una modelo a ver si recupero mi pulso ardiente o si soy un cartucho quemao. ¡Como gallina o muero arponeao!